jueves, 5 de diciembre de 2013

EL GOL DE LA VIDA




EL GOL DE LA VIDA

En la ciudad de Newcastle, Inglaterra se vive el futbol de manera inédita. Vivía un joven muchacho llamado Pavel que comenzaba a jugar en las fuerzas básicas del equipo del barrio: El Newcastle United.
Él tenía un leve problema de respiración que le impedía correr y hacer los entrenamientos al parejo de sus compañeros de equipo pero eran más sus ganas de jugar futbol y su amor por la camiseta que el asma que él tenía. Un día en la concentración de su equipo en el centro de alto rendimiento tuvo un llamado por parte del entrenador del primer equipo. Pavel se sintió muy emocionado ya que ese llamado podría ser su sueño hecho realidad para jugar en el primer equipo en la liga profesional de Inglaterra. Y así fue; el director técnico le dijo que él tenía las cualidades necesarias para pertenecer al plantel y poder disputar la champions league con el equipo titular. Pavel se sintió tan ilusionado y motivado que de inmediato fue a buscar a su familia para darles la noticia. Todos en la familia estaban muy contentos por lo que le sucedía a Pavel que hasta una fiesta le prepararon.
Pero no todo fue felicidad ya que el hermano menor de Pavel le recordó su problema de asma al cual padecía pero eso no le importó para lograr su sueño de jugar futbol profesional. Entonces un día en el entrenamiento previo para disputar un partido en el cual Pavel haría su debut, éste término por cansarse demasiado que fue a dar al hospital en urgencias porque el chico estaba a punto de morir. Su hermano que lo había acompañado al entrenamiento se fue con él al hospital y ahí se puso a llorar y de pronto cayó una lágrima en el balón que llevaba y en el tachón que tenía puesto Pavel. Entonces fue como algo mágico que rápidamente despertó y como si nada regresó de la muerte para jugar el partido de futbol. Todos en el estadio estaban asombrados al ver que Pavel iva a debutar y los más importante y mágico fue que Pavel hiso un gol en ese partido dedicándoselo a su hermano que lo acompaño en el hospital donde él estaba a punto de morir; y de pronto cuando estaba festejando su gol, en el cielo se formó el rostro de su hermano que aparentaba estar llorando con un balón y un tachón en sus manos. Eso era una señal de que su hermano le había devuelto la vida a Pavel

JOSE GABRIEL ROMERO MUÑIZ

Edgar Brito

LOS DESAUCIADOS ESCLAVOS REPTILIANOS


En alguna parte del Universo, entre tantos cientos de galaxias existe un planeta desolado y abatido llamado Nairobi, el cual hace no más de 50 años era un bello lugar, poblado con una extraordinaria diversidad de fauna altamente resistente a los cambios drásticos del clima, y flora que crecía y se regeneraba cada 1/8 de temporada estrellar, excepto cuando el planeta se encontraba cerca de la estrella luminosa incandescente TGK-249, en su órbita alrededor de ella, ya que recibiendo tan cerca eso destellos luminosos, la flora delicada de dicho planeta no podría soportar esas condiciones, por lo tanto se regeneraba tan pronto como se pudría y se quemaba, crecía hasta la tercera parte en comparación a otras ocasiones en otras temporadas.
Los habitantes que poblaban ese planeta fueron creados biológicamente con ayuda de su avanzada ciencia por el Doctor Matheus Lorphic III. Eran esclavos y vivían en aldeas que ellos mismos construían debajo del suelo en forma de grutas. Seres con sólo 2 géneros sexuales, las nairobitas y los nairobenses, que eran los esclavos reptilianos. Los nairobenses, seres con poca inteligencia pero de gran condición física especialmente para los trabajos pesados; su tarea era encontrar bajo las profundidades del subsuelo nairobiano abastecimientos considerables de combustible para las exploraciones espaciales de los reptilianos de alto rango, de esta manera sus amos sólo se dedicaban a planear estrategias en su afán de conquistar cada uno de los planetas del cosmos. Mientras tanto, las nairobitas sólo se dedicaban a recolectar alimentos para éstas nutrirse y a sus respectivas parejas después de las largas jornadas de trabajo que tenían.  Sus opresores, reptilianos con mayor rango y sin género sexual, vivían en un planeta vecino a Nairobi, llamado Nibiru, el cual no era tan bello como el que servía de hogar a los esclavos, pero también les abastecía lo suficiente para poder subsistir.  
Cada temporada estrellar eran relegados hacia Nairobi algunos inspectores, también creados por el Doctor Matheus especialmente para eso, ya que no tenían la fisionomía de los esclavos, pero tenían asombrosos poderes mentales y practicaban la alquimia y la telequinesis, también tenían la habilidad de comunicarse por medio de la telepatía con sus compañeros inspectores y eran asexuales. Sólo se dedicaban a vigilar la convivencia y a exigir más eficacia en las labores a los nairobenses.
En alguna ocasión un par de inspectores reportaron en su bitácora que había irregularidades en el comportamiento de los esclavos, ya que en algunas grutas a veces vivían hasta 3 nairobenses juntos y 3 nairobitas juntas y mostraban mucho afecto entre sí. Esto llegó hasta el Emperador Supremo Martus Pringler y ocasionó una fuerte molestia del monarca. Cada vez había menor extracción de combustible, variaba entre 3% y 6% cada temporada estrellar y era algo que angustiaba al Emperador. Al no comprender ese comportamiento de los esclavos, llamó al Doctor Matheus y pidió explicaciones, a lo que el Doctor no supo el porqué del comportamiento anormal de los habitantes de Nairobi, pero estaba seguro de que eso era lo que de alguna manera afectaba la producción en la extracción de combustible. El Doctor pidió al monarca que le dejara con vida y prometió que arreglaría ese problema antes de la próxima partida de los guerreros hacia el Sistema Solar para conquistar el planeta Tierra. El monarca le concedió el perdón ya que era el mejor médico, científico e inventor de la raza reptiliana y le otorgó la confianza para arreglar el problema. El Doctor observó la vida cotidiana de un par de nairobitas que vivían juntas, le pareció una aberración asquerosa el hecho de que trataban de aparearse pese a tener órganos sexuales idénticos. Determinó que lo mejor era abducirlas para estudiar el cerebro de cada una de ellas, y lo hizo, pero no encontró ningún tipo de atrofia, se dispuso a examinar el corazón de cada una y tampoco encontró anormalidades. Tenía esa duda terrible que probablemente le costara la vida si no hacía que las cosas volvieran a la normalidad. Entonces decidió confinarlas en celdas separadas como prisioneras, lo mismo hizo con las demás nairobitas y
nairobenses que mostraban un comportamiento similar, descendió la población obrera en un 15% y explicó al monarca que la producción en la extracción de combustible ya no bajaría más, pero que tampoco se iba a poder regularizar esa producción a corto plazo. El monarca entendió pero le ordenó que repusiera ese 15% y creara a seres más eficientes y asexuales, el Doctor aceptó gustoso al saber que seguiría con vida  e hizo lo que el monarca le ordenó. Creó a seres asexuales, sin más inteligencia que la necesaria, dotados de inmunidad dentro de ese planeta Nairobi, relegados al hemisferio occidental mientras que los primeros nairobianos y nairobitas fueron mandados al hemisferio oriental.
Se preparaba la expedición hacia el Sistema Solar, el objetivo era conquistar el planeta Tierra, para eso pidieron registros a reptilianos que previamente habían sido mandados a la Tierra para convivir y estudiar a los terrícolas. Éstos dieron el visto bueno para que iniciara la operación “rata enjaulada”, que era aprisionar a los terrícolas en cápsula para después ser exterminados. El Emperador comandaba la invasión hacia el planeta, sus naves eran imposibles de ver para el ojo humano así que ningún ser humano se dio cuenta del arribo al cielo del planeta de estos extraños enemigos. Los guerreros que debían conquistar el planeta eran seres sumamente sanguinarios y sádicos, gozaban del sufrimiento que le ocasionaban a otros seres. Cuando estaban en camino para instalar su base en una región despoblada de Rusia, pasaron por el cielo de España y el Emperador vio algo que lo dejó perplejo, eran seres humanos que corrían en un rectángulo color verde y pateaban una esfera que trataban de introducir a una cavidad rectangular con paredes de red, sólo utilizando su extremidades inferiores y su cabeza en algunas ocasiones. No comprendió lo que era pero quedó fascinado, creyó que era un ritual, pero a la vez lo dudó porque habían miles de personas viendo lo que hacían esos 23 seres humanos en ese rectángulo verde, no quiso quedarse con la duda y preguntó a los reptilianos que habían sido previamente enviados al planeta a registrar, le dijeron que eso se llamaba deporte y era conocido como “fútbol” y que el objetivo era introducir la esfera en la cavidad rectangular, eso se llamaba “gol” y para ganar, un equipo debía meter más goles que el otro. El monarca cada vez pedía más explicaciones acerca de esa maravillosa práctica, y no podía comprender cómo esos seres podían mantener el equilibrio sin tener una cola que sirviera como un tercer punto de apoyo y aun así corrían a una velocidad impresionante.
Naves que se habían adelantado ya estaban establecidas en la región de Chukotka en Rusia y se comunicaron con el monarca para avisarle, el Emperador ordenó que no iniciaran con la conquista hasta que él diera el aviso oficial y que mientras se establecieran de la mejor forma posible.  El monarca se planteó dejar vivir a esa raza y abandonar esa misión porque no quería acabar con esa práctica que tanto le había agradado. Por lo que pidió al Doctor Matheus que lo convirtiera en un ser humano y le diera la capacidad de comunicarse y entender el idioma de esa región donde vio tal demostración. El Doctor lo convirtió en humano y ya con la apariencia física como de cualquier persona común le preguntó a un transeúnte acerca del fútbol, pero esa persona dijo que no le gustaba ese deporte, el monarca ante tal respuesta quedó atónito, «« Pero, cómo puede ser eso, que no le guste a alguien el fútbol »», exclamaba, y se sorprendía. Pasaban y pasaban personas y le contestaban lo mismo. Otra persona que vestía con poca ropa y de color rosado y morado le dijo que esa era una práctica de estúpidos, y el monarca se quedó indignado pero ya no le dijo nada. El monarca no podía comprender que en esa pequeña región donde circulaban muchas personas vestidas de manera extraña y que cargaban carteles que exigían libertades no les gustara el fútbol. Siguió caminando y escuchó un grito al unísono que juntaba la voz de varias personas, «« ¡Gooooool! »», gritaban. Se apresuró para entrar a ese lugar y se encontró con varias personas vistiendo ropa similar viendo un aparato que parecía como un radar pero se veía mucho movimiento y se escuchaban voces de personas relatando lo que ocurría. Se dio cuenta de que era fútbol, esas personas veían fútbol a través de ese aparato extraño y se mostraban muy entusiasmadas. «« ¿Cuáles son esos equipos? »», le preguntó a uno de los que estaban junto a él, a lo que el hombre le respondió —Barcelona contra Real Madrid, el clásico español—, dijo. — ¿Cuántos equipos hay? —Preguntó el invasor—. ««Aquí en España hay 20 equipos de primera división, pero también hay divisiones de menor prestigio, como la Liga Adelante donde también hay 20 equipos, casi en cada país hay Liga de Fútbol Profesional con sus respectivos equipos. Yo vengo de México, allá hay 18 equipos en la primera división y 15 equipos en la siguiente categoría »», replicó el humano. El monarca le preguntó su nombre y esa persona, ««soy Edy Britto»», respondió, — ¿y tú?—. ««Yo soy el Emperad… no, no, es un chiste, soy Martus Pringler»», objetó con una sonrisa nerviosa. Edy Britto no le tomó mayor importancia y siguieron viendo el partido de fútbol que terminó con victoria del Barcelona (1 – 0) contra Real Madrid. Ya finalizado el partido, Edy invitó al suplantador monarca reptiliano a su marcha anti diversidad sexual. Edy era líder del movimiento “ADSPMS” que significaba “Anti Diversidad Sexual Por un Mundo Sano”.
El monarca preguntó qué era lo que exigían Edy y sus seguidores, a lo que Edy respondió tajantemente  «« ¡Que sean exterminados los maricones en todas las partes del mundo! »», el monarca no entendió y pidió una explicación más clara. Edy un poco frustrado ante la ignorancia de Martus, justificó «« Que sean exterminados todos los homosexuales, lesbianas, transexuales, transgéneros y bisexuales, ya que lo que hacen son aberraciones contra Dios y contra la naturaleza, hombre y mujer nos crearon, no es cuestión de tolerancia, es cuestión de respeto, queremos un mundo más sano, al exterminar a esas personas disminuiría notablemente el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual, habría más recursos y menor demanda de trabajo »».  El Emperador recordó lo que ocurría en el planeta Nairobi con sus esclavos, que se comportaban de manera similar al comportamiento de las personas que Edy trataba de exterminar.
— ¿Eso que dices puede arreglarse? —, cuestionó el reptil humanoide.
— No tiene cura, la única solución es exterminarlos como cucarachas —, concretó Edy con una sonrisa socarrona en el rostro.    
Martus le comentó que antes de llegar a aquel bar donde se encontró a Edy, vio a una muchedumbre vestidos de manera extraña con careles exigiendo algo. «« Son esos cerdos a los que queremos exterminar »», dijo un amigo de Edy que los acompañaba. — Somos 46% los que estamos a favor de un mundo más sano, el resto defiende a esos asquerosos—. Marthus le dijo que les preguntaba acerca del fútbol y a ninguno le interesaba, y Edy se molestó y le advirtió que era peligroso que lo vieran junto a esos sodomitas, lo podrían confundir con algún maricón y pudieron hasta haberlo asesinado. El Emperador agradecido por la accesibilidad de Edy le dijo la verdad, que provenía del planeta Nibiru en otro Sistema Solar, pero el líder anti gay no lo creía, entonces Martus le mostró algunas escamas en su piel y la protuberancia en el coxis donde había desaparecido su cola de reptil. Edy quedó asombrado y le cuestionó acerca de su arribo a la Tierra. «« Queríamos conquistar este planeta pero soy incapaz de hacer eso en un lugar donde se practica algo tan extraordinario como el fútbol »», — Además me dijiste lo que se debe hacer con las anormalidades sexuales de los seres vivos—. «« Teníamos un problema similar con nuestros esclavos, creímos que tenía solución pero veo que lo que se debe hacer es eliminarlos, gracias a ti ahora sé qué es lo que debemos hacer. Y te voy a recompensar, me dices que quieres que los llamados “maricones” sean exterminados, te voy a facilitar eso, te daré armas de más avanzada tecnología, haré que te adiestren para que sepas utilizarlas y los extermines de una forma fácil y eficiente. Pero con la condición de que me enseñes esa práctica del fútbol y también retiraré las tropas armadas de este planeta. En otra situación la mitad del planeta estaría despoblado pero el fútbol los ha salvado. Avisaré al comandante Rebiu Qwelle que nos retiramos de tu planeta, pero si dices algo de esto yo vengo personalmente y te extermino »», Edy asintió con la cabeza y vio cómo se desaparecía el monarca al presionar un botón de un aparato similar a un control remoto.
El Emperador Martus regresó con toda su gente al planeta Nibiru y ordenó a las tropas que exterminaran a todos los esclavos, ya no necesitarían combustible para viajar al espacio, desde ahora se dedicarían a practicar fútbol, el planeta Nairobi quedó muy deteriorado y ahora es un lugar inhóspito, con un suelo erosionado y sin fauna ni flora, ningún tipo de ser vivo habitándolo. Mientras tanto en la Tierra ya no existen gays, Edy Britto ha pasado a la inmortalidad porque fue el que se atrevió a hacer lo inimaginable, a sacar el cáncer de la sociedad y arrancar la hierba mala de raíz. Es así como la homofobia junto al fútbol pueden lograr que dos mundos diferentes se conviertan en una especie de utopía, la Tierra donde un hombre se acuesta con su mujer, se disfruta de ver el fútbol cada fin de semana, ya no se observa un espectáculo asqueroso de dos sodomitas dándose amor en plena calle, donde ya la gente puede caminar por la calle sin la incomodidad de que un gay se quede mirando el paquete a un hombre, y Nairobi donde el gusto de Martus por el fútbol los convirtió en seres menos hostiles, que dejaron su ambición de conquistar todo el Universo para dedicarse al deporte y al arte.
Mientras tanto lo que ha sido de la vida de Edy, pues ha comprado un palco en el Estadio del Barcelona, cada dos semanas disfruta del gran espectáculo del fútbol y ha recibido el Premio del Príncipe de Asturias, es un hombre que por su amor al fútbol y su afán de defender lo correcto, salvó a su planeta de un terrible destino y a más planetas de un destino atroz al congeniar con un Emperador de otro mundo. (surrealismo)
Edgar Brito Linares



BRONKHORST

¡Aaah! ¡Pero qué rayos! El voladero, Dios mío, ¡nooooo!…
— ¿Qué hago aquí? —. Apenas puedo moverme, tengo hambre, sed, me duelen la cabeza y el costado, también me cuesta mantenerme de pie. — ¿Qué es este lugar?—, es tan raro. — ¿Dónde estoy?—. Nunca había estado aquí, o por lo menos no que yo lo recuerde. No se ve ni alma por aquí cerca, se escuchan ruidos de insectos, no veo animales rastreros, ni aves, pero puedo oír silbidos muy lejos de este sitio. Buscaré a alguien, para pedirle comida y algo de beber primeramente antes que nada.
No encuentro a nadie, pero por fortuna ya estoy cerca de una laguna, espero que no haya lagartos ni serpientes cerca, debo beber agua. — ¡Qué bien!—, hay una rama seca a la vuelta de esa roca, la sacudiré para cerciorarme de que no alberga arañas u otros insectos que puedan pincharme o morderme. Bueno, ya tengo una rama y eso es bueno, le arrancaré las ramitas más pequeñas que emergen de ella, la quiero lisa, necesito protegerme.  
Ya estoy en la laguna, no distingo animales peligrosos cerca pero hay muchos mosquitos que me fastidian, aunque la abundancia de moscos no me importa en demasía, mientras pueda beber agua. — ¡Qué alivio!—. He saciado mi sed y me calmó un poco el hambre haber comido algas que crecían en la parte menos profunda, no tengo nada para poder pescar y dudo que haya pescados aquí y a esta hora. El Sol está por meterse, apenas sobrepasa la cima de esa colina, lo que se me hace extraño es que porqué el sol se oculta de ese lado, se supone que se oculta por el oeste y lo veo posicionado hacia el norte. — ¿Dónde estoy? —. Me siento débil pero vivo, estoy seguro de que no estoy muerto y no estoy en el infierno.
Ya se siente frío, un frío intenso, denso, inmenso y cruel, sólo tengo puesto un pantalón con la parte de la rodilla izquierda desgarrada, tenis, calcetines y una playera normal. No tengo identificaciones, ni reloj, mucho menos dinero. No tengo nada para taparme del frío, voy a morir Dios mío, si no muero de una hipotermia será de un ataque de un animal salvaje, o de hambre, me siento vulnerable, como un bebé que no puede conseguir su propio alimento. Extraño a mi papá y a mi mamá, ahora estaría viendo mi programa favorito y estaría cenando en mi cálido hogar. Pero cómo llegué aquí, quién me trajo, esto es absurdo, lo último que recuerdo fue que iba solo manejando el auto de mi padre, pero no recuerdo más.
Pasaré esta noche a la intemperie, no me quiero refugiar en las grutas porque temo ser atacado por un oso o que ahí se oculten serpientes o murciélagos. No logro conciliar el sueño, hace frío y he introducido mis brazos dentro de la playera y las tengo extendidas a lo largo de mi dorso, para que mi playera me tape cubra. Si despierto espero encontrar a alguien gentil mañana.
Ya amaneció, desperté por los destellos del sol sobre mi cara, pero ahora siento malestar general, me urge encontrar a alguien. Antes de partir beberé suficiente agua y caminaré hacia el norte, con dirección al Sol para calentar un poco mi organismo y ver si encuentro algo para comer, aunque sea una lagartija, pero dudo poder capturarla, son muy veloces y estoy débil. Me siento cansado, no he encontrado alimento y ya tengo sed de nuevo, calculo haber caminado unos seis kilómetros, mis piernas están vencidas pero mi espíritu está fortalecido, estoy convencido de que sobreviviré pese a estas adversidades para después regresar a casa con mis padres y mi hermano. Dios mío — ¿por qué me has abandonado?—.
No he comido nada en dos días, ahora conozco que se siente tener hambre y lo afortunado que era viviendo con mis padres, creo que nunca valoré lo que tenía, ahora estoy solo y debo sobrevivir por mi cuenta, aunque por otra parte, me siento acompañado, sé que no hay nadie pero un sentimiento extraño me dice que no estoy solo. Buscaré rocas y hojas secas, de las más rugosas que encuentre, necesito hacer fuego para calentarme hoy por la noche. Hallé cerca de 20 rocas, ya he tallado cada una contra cualquier otra infinidad de veces y no logro hacer que de la ficción surjan chispas que enciendan las hojas secas para crear fuego. Calculo que ya son como las 7 de la tarde-noche, hoy caminé unos ocho km y ya no pienso caminar más, esta roca es confortable, aquí dormiré esta noche, pido a Dios que no refresque tanto el clima como ayer. Estoy tan agotado que seguro dormiré fácilmente pese al frío. ¿Ya amaneció? Aún está obscuro, pero se escuchan sonidos raros no muy lejos de donde me encuentro. No sé si huir o ir a ver, probablemente sean personas, lo que desconozco es si son personas gentiles. Me debo arriesgar, rezaré una oración que mi madre me dio que sirve para ahuyentar enemigos y encontrar trabajo, pero por ahora quiero lo primero: “Con dos te miro y con tres te ato, la sangre te bebo y el corazón te parto. Sangre de Cristo, valedme y ayudarme, Costado de Cristo, ayúdame a retirar las malas voluntades que haya a mi alrededor. Amén”; y ahora debo proseguir con tres padres nuestros: “Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.”(x 3).
Ahora pediré que no me hagan daño esas personas y que me ayuden.
He llegado hacia el lugar de donde provienen los ruidos extraños, son campos verdes, varios campos verdes, no como los de fútbol o béisbol, estos parecen ser de sembradíos. Estiro el cuello, salto, pero no veo a nadie. Me acercaré más, estos campos no se ven abandonados, seguro que hay personas que están a su cuidado.
— ¡Excelente!— Ahí hay un señor, al fin encuentro a alguien, espero que sea buena gente y me ayude. Me acercaré sigilosamente hacia él, dejaré aquí mi rama, no quiero que piense que tengo intenciones de atacarle. — Señor, buenos días—, le digo (pero escucho que es otro idioma o dialecto diferente el que estoy hablando). — ¡Pero qué rayos!— Yo articulé los labios y la lengua de manera que hablaba en español, qué idioma es este tan diferente. ««Cómo he de estar, trabajando y agotado por tanto trabajo»» replicó, y tú, — de dónde saliste—, no te he visto nunca por estos lugares, — ¿eres extranjero?—. Por tu color de piel me doy cuenta que no eres de acá”. El Señor hablaba en el mismo idioma que salió de mi boca cuando yo le saludé, eran palabras totalmente diferentes a las del idioma castellano pero lo más curioso y raro era que yo comprendía perfectamente lo que me comunicaba. Procedí a cuestionarle del lugar: — Señor, ¿dónde estamos?—, nunca había visitado este lugar. ««Estás en un lugar que no conoces»», — ¿entonces cómo llegaste aquí?—. ««Estabas drogado y caminaste en la noche, seguro eso te pasa, vago irresponsable»», añadió. — No Señor, no tengo idea de cómo he llegado aquí, llevo días sin comer y padeciendo frío por las noches—, justifiqué. Pero, — ¿cómo se llama este lugar?—. ««Muchacho, esto es un sembradío, cultivamos diversos vegetales, como patatas, lechugas y coles»». — ¡Estamos en la provincia de Gelderland! Aunque todos los que trabajamos estas tierras vivimos en el poblado de Bronkhorst—, exclamaba mientras secaba el sudor de su arrugada frente.  
— ¡Dios mío!—. Por qué estoy en este lugar, el nombre del poblado es como el apellido de aquel ex futbolista holandés Giovanni Van Bronkhorst que jugara para el Barcelona y para el Feyenoord. Tengo miedo y me invade una incertidumbre que envuelve una serie de preguntas trascendentes:
— ¿Qué será de mi calidad de vida tan lejos de México?... — ¿Qué será de mi familia?... — ¿Qué será de mi madre y mi padre?... — ¿Qué será de mí sin la escuela?... — ¿Qué será de mí aquí?... Veo al señor, el cual era un hombre mayor de unos 70 años, alto, cabello cano, camisa a cuadros, pantalón estilo peto, arrugada piel blanca, nada que ver su fisionomía con la de un hombre mexicano.
Sigo sufriendo hambre y le pido alimento a ese hombre.  Señor, tengo mucha hambre, ¿me puede reglar algo para comer?, por favor”. El hombre me mira, me señala con su largo dedo índice a otro sembradío. — Allá hay patatas—, me dice, —desentierra algunas y cómelas, o si prefieres ayúdame a terminar y te invito a mi hogar a comer algo, pero de todos modos ve a desenterrar unas veinte patatas—.
Le hice caso, pero desenterré veintidós patatas, un par más de las que me indicó, yo creo que es mejor que la comida se quede, a que uno se quede sin comida.
Estuve ayudándolo a labrar la tierra, terminamos pronto y muy sucios, aunque yo aún más sucio y hediondo porque tenía días sin lavarme. En el transcurso hacia la casa de este hombre, le pregunté su nombre, me dijo que se llama “John Van’t Schip” y le dije que soy Edy Brito. Llegamos a su casa, era humilde, pequeña pero acogedora. Le pregunté por su familia, me dijo que es viudo y vive solo, tiene un hijo llamado Arjen pero que se fue hace varios años a estudiar medicina a una ciudad más grande, que no sabía más de él. Me ofreció algunas moras y acepté gustoso, era lo más delicioso que había probado, degustar algo dulce y jugoso estando hambriento era una delicia. Le ayudé un poco a cocinar un estofado de patatas, zanahorias y coles y eso comimos ese día. Yo comí cinco platos de eso, él solamente dos, si bien no sabía delicioso lo importante era saciar mi hambre. Para beber me ofreció una bebida parecida al vino, él mismo la preparaba, eran moras fermentadas que mediante un proceso químico se convierten en un porcentaje considerable de alcohol mezcladas con agua y trozos de corteza de árboles, tapadas totalmente en un barril de madera. La bebida sabía bien, pero al ser de carácter alcohólica sólo bebimos un vaso pequeño cada uno y vasos más grandes de agua de mora que yo preparé. El Señor Van’t Schip me preguntó si yo tenía dónde quedarme, eso más bien era una invitación implícita de darme asilo en su hogar. Yo le dije que no, no le quise platicar la verdad, que yo soy mexicano y no sé cómo aparecí en Holanda, por temor a que me tildara de loco. Argumenté que me golpeé la cabeza y tenía amnesia, no recordaba nada de mi pasado.  
John me dijo que era muy difícil salir de esa región porque aún había conflictos de guerra, que mientras yo me encontrara en esas circunstancias podía quedarme el tiempo que yo quisiera en su casa, siempre y cuando le ayudara a labrar y trabajar sus tierras; yo acepté. Vivíamos en un poblado pequeño, de apenas unas 90 personas, todos se conocían entre sí y yo era la novedad, aunque no me trataban muy bien porque mi color de piel es más oscuro y la mayoría tenían tendencias racistas, pero el señor Van’t Schip no, tuve suerte de haberme encontrado con un hombre así, por eso le doy muchas gracias a Dios por haberlo puesto en mi camino. El Señor John dormía en una recámara grande, me dio dos cobijas que olían a humedad y las sacudió para quitarles el polvo. Se dirigió hacia otra habitación un tanto desordenada y me dijo que yo podía dormir ahí, a mí no me agradaba tanto la idea pero era mejor que dormir afuera y pasando frío así que con una sonrisa fingida le agradecí. Revisé bien las cobijas, que no tuvieran insectos o arañas que pudieran hacerme daño, sacudí bien el catre, me saqué la playera, la hice bola y la puse como almohada. Me disponía a dormir cuando vi un globo terráqueo sobre un viejo escritorio empolvado. Era un globo terráqueo antiguo pero en buenas condiciones, aún venía la URSS y Yugoslavia.
Aún no amanecía y John tocó un par de veces la puerta de la recámara donde me hospedaba. «« ¡Britooo! Ya vámonos a trabajar las tierras »», gritó. Yo no estaba acostumbrado a despertar de madrugada, pero lo hice por necesidad y compromiso. Antes de partir hacia los sembradíos bebimos agua y comimos un pan y algunas moras cada uno. Pasó el día, trabajamos, ya de regreso a su casa le pregunté si tenía libros de tecnología para leer y él me dijo que tenía algunos por ahí arrumbados que pertenecían a su hijo. Llegamos a su casa, me lavé las axilas y la cabeza, también mis partes nobles y el Señor Van’t Schip me regaló una loción que él preparaba, a mí no me gustaba tanto el olor pero ocultaba el hedor del sudor y eso era magnífico. Después de comer en la tarde, John me dijo que buscara en una pila de libros los que yo quisiera para leer, encontré uno de tecnología y avances, no decía nada de smarthphones, televisores de lcd o de autos deportivos. Sólo mencionaba la imprenta y demás inventos viejos. Me entró una duda enorme, el libro decía que era de 1950. Le pregunté el año en el que estábamos al Señor Van’t Schip, se sorprendió que ni siquiera yo pudiera recordar el año. «« Estamos en el año de 1984 »», me dijo.   ¡Y yo todavía ni nacía! Por qué viajé al pasado y a un lugar que jamás imaginaría, esa no era mi realidad, iba a volverme loco, yo no pertenecía a esa época. Yo vivo en el 2013, no en el ’84. Obviamente no le mencioné nada a John, ahora no podía irme a México ni aunque pudiera, mi hermano mayor tendría unos tres años y mi hermana dos, mis padres más jóvenes. Estaba atrapado en una realidad, en una época y lugar equivocados. Me iba a quedar toda la vida ahí en Bronkhorst, no había salida, además no tenía identificaciones, no me dejarían salir de Holanda, no hay embajada mexicana que pudiera socorrerme en este país.
Empiezo a sentirme mal, huele raro, como esos detergentes de los consultorios dentales y escucho voces del exterior que se adentran en mi cabeza, y me siento  débil de nuevo, le he dicho a John cómo me siento, pero él cree que es una excusa artera para no acompañarlo a trabajar. Hoy se fue solo y refunfuñando, ni me dijo que lo acompañara, yo me siento débil, sin ganas de hacer nada y escucho voces, pero no distingo lo que dicen, siento también una cercanía fraternal, como si me acompañaran mi padre y madre, pero era imposible porque ellos estaban en México. Siento que muero, John aún no llega y quisiera agradecerle todo lo que hizo por mí, en mi nariz puedo sentir por dentro como si me hubiese sido introducido algo y respiro un aire más puro, también escucho sonidos agudos, como los que hacían los celulares de hace unos 6 años al presionar las teclas, ese sonidito como de “vip, vip, vip”. Me siento mucho más débil, me estoy muriendo, le rezo a Dios, le pido perdón por todos mis pecados, estoy agonizando. He muerto…

— Ha salido de la terapia intensiva señora, ahora se encuentra estable—, escucho.
Noto que una mujer llora, solloza pero no creo que de dolor, es un sollozo acompañado de un tono de alegría, puedo sentir que alguien sujeta mi mano, me dice algo, con una voz muy familiar, conozco esa voz, es la voz de mi madre. ¿Dónde estoy ahora? Creo que mi madre está junto a mí y huele a desinfectante, siento las articulaciones rígidas e intento doblar mis codos y me duele. Escucho una voz más fuerte, —mi muchacho, mi muchacho, mi cabrón—, llorando y con la voz quebrantada con un tono de felicidad. Pero si, es, es la voz de mi padre, estoy seguro. Por qué no puedo abrir los ojos, puedo escuchar perfectamente pero no puedo abrir los ojos ni hablar. Me están sacando algo de la nariz, ¡aaah, duele cabrones! Pero ahora la nariz la tengo más despejada, se siente mejor y puedo respirar por mí mismo. Creo que alguien se acerca a mí, me dice que despierte, y yo quiero hacerlo pero me es imposible, tampoco le puedo responder y ahora no sé en qué idioma le hablaré, si en holandés o en español, que yo me imagino que en español porque me hablan en ese idioma. Intentaré abrir los ojos, no me vas a ganar maldito sueño. Abrí los ojos al fin, veo a mi madre y a mi padre tomados de la mano, yo estoy recostado en una camilla de hospital. — Madre, padre—, es lo primero que digo, — ¿qué hacemos aquí?—, cuestiono. Ellos se ponen felices, tal como me pondría yo si México ganara un Mundial mayor del fútbol, me responde. — Hijo, ya despertaste, por fin, estabas grave, en terapia intensiva, luego te fuiste recuperando—, me dice mi padre con singular alegría. — ¡Vieja, ve por el doctor!, refiriéndose a mi madre. — Ahorita vengo, no me tardo, voy por el médico—, se levantó y fue a buscarlo. Mi padre me decía que estaba muy feliz de que yo estuviese recuperado. Llega mi madre con el médico y es tanta mi sorpresa que… — ¿Señor Van’t Schip?—, se me escapa decirle. Era muy parecido a John, tenían prácticamente la misma edad John y el médico. El doctor con asombro y con una redacción verbal un tanto mocha pero entendible: «« ¡Dígame! »», me dice. Por cierto, — ¿cómo es que tú me conoces?—. No recuerdo haber congeniado contigo, — ¿o me viste en alguna revista de medicina? —, decía inaudito.  — No doctor, es que usted se parece a una persona que conocí, lo confundí, disculpe —, justifiqué.
Estuve una semana más en observación, me dijeron que tuve un accidente automovilístico, que si no fuera por las bolsas de aire que brotaron del coche me hubiese fracturado el cráneo y que fui encontrado en un voladero a un lado de la carretera México-Querétaro. No recuerdo nada del accidente, pero me da gusto que ahora estoy bien. No quiero decirles lo que viví mientras estaba dormido, no van a creerme y qué tal si ahora me mandan a un hospital psiquiátrico, ¡aay no, qué horror!
El médico era muy parecido a John, era como verlo pero ahora con bata blanca y un estetoscopio colgando de su cuello. Era un profesional muy prestigioso, trabajaba en hospitales de élite en Europa, ¿por qué me atendía a mí en México?
En mi último día de observación charlé con él, le pregunté su nombre y dijo llamarse Arjen Van’t Schip, tal como se llamase el hijo de John. Le platiqué lo que viví en la otra realidad. Él me dijo que nació en Gelderland, su padre se llamaba John, su madre falleció de una extraña enfermedad cuando él tenía 8 años y es por eso que decidió ser médico y ayudar a las personas. Arjen creyó todo lo que le dije. Le pregunté qué sabía de su padre y me dijo que hace 15 años lo fue a ver, y su padre le platicó acerca de mí, de cómo mi llegada evitó que se suicidara a causa de la soledad, que resulté ser buena compañía, que ese último día que lo vi conoció a una mujer mayor igual que él, de la que se enamoró poco tiempo después; que ese último día que viví en su casa yo ya no estaba, no me había llevado nada, que le dejé la loción que me regaló. El médico me dijo que hace unas semanas buscó mi nombre en internet y en una noticia de un diario vio que un chico de nombre Edy Brito se accidentó en México. Por eso decidió venir a México durante un mes a trabajar sin sueldo, quería conocer a ese muchacho, quería conocerme. Dice que cuando me vio, yo era muy parecido a lo que su padre le contó de mí, no sabía cómo pero él estaba seguro de que se trataba de aquel chico que vivió con su padre años atrás. — Tu padre fue un buen hombre Arjen—, afirme. Siento mucho que ya no esté entre nosotros, le dije; el me respondió: — Cuando viví con él aprendí muchas cosas de la vida, ya no regresé en mucho tiempo por el bloqueo que había con los conflictos bélicos; lo sé, era el mejor—.
Le agradecí por haber llevado mi tratamiento, estreché su mano y me retiré con mi padre. No tengo intenciones de contarle a nadie más de esto, pero le doy gracias a la vida de que me permitió conocer a un hombre de bien y de buena voluntad como el Señor John Van’t Schip, aunque haya sido en una circunstancia tan peculiar. (surrealismo)

Edgar Brito Linares



Ella es


Estaba ella, esperándolo en el lugar de siempre, recargada junto a la pared, radiante como nunca, siempre luce radiante, la próxima vez también lucirá más, porque siempre es de esa manera, sin importar el clima y las diversas circunstancias que haya. Su peinado hermoso, con esos caireles negros como capulín, flequillo hasta un poco arriba de las cejas. Viste elegante, ropa fina, hoy trae de Oscar de la Renta, sus zapatillas tipo nude de marca LK Bennett, edición especial con incrustaciones de rubíes y zafiros azules, en medio de la flor que los adorna, blanca como un cisne, que cada uno que refleja un sentimiento de tranquilidad. Un hombre no debería saber de eso, en fin; yo lo sé porque después de irme de mala manera de la casa de mis padres sólo pude trabajar en una tienda departamental en una región económicamente rica, sólo personas como ella podía entrar y hacerse de tales ejemplares.

La veo siempre, yo trabajo junto a su mansión, soy empleado general, sirvo a la familia Kranevitter. Salgo a arreglar el jardín, siempre a la hora que sé que ella se va, sólo para mirarla de reojo, o entre las hojarascas que dejo más grandes a propósito, no quisiera que se diera cuenta que la observo, pensaría que soy un voyerista o algo peor y con su poderío económico puedo hasta parar a la cárcel.
  
Él siempre se tarda, me gusta ver cuando llega, en ese Porsche Boxter color rojo cereza, con capacidad sólo para dos personas; deportivo y veloz. Soy admirador de los autos, lo he visto llegar en otros, pero casi siempre trae ese rojo, también viene de una familia muy acaudalada ese hombre. Ambos tienen unos 23 años, les calculo tal edad porque hace poco se graduaron de la Universidad, yo asistí a la fiesta,  pero no como invitado, sino como mesero. Contrataron a chefs muy prestigiosos, llegados desde Francia, Italia y Brasil, prepararon carne de hipogrifo. Yo no conocía tal platillo, es exquisito, con razón es tan caro. Ellos la preparaban y los meseros la llevábamos hasta las mesas asignadas a cada familia. Esa vez me fue bien, con ese dinero que me pagaron llené mi nevera, compré algunas cosas para mi aseo personal y esa noche me acosté con alguna de las invitadas que se puso ebria.

Ya llegó él, hace sonar el claxon una vez, ella ya sabe que su novio está allí cuando escucha ese pitido, abre la reja con código de seguridad, sale y se encuentra con él, se saludan con un beso, o dos o tres, o más. Su novio siempre trae un dije de uña de dragón color negro con cadena de oro, tiene nexos comerciales con otras empresas de entretenimiento, alguna vez le regaló cortesías a los empleados de los otros colindantes de la casa de su novia, hasta yo salí beneficiado porque me invitaron y fui con ellos a ver el espectáculo de pegasos. La mujer y él trabajan juntos, en la empresa de embutidos del padre del muchacho; aunque él también se está involucrando en el negocio de su abuelo materno, que es el espectáculo mundial de pegasos. Es muy afortunado, es un hombre vigoroso, simpático, cortés, hasta alguna vez me saludó, tiene un carácter fortuito, pero ella es diez mil veces más hermosa que él.

Si tan solo yo me atreviera a pedirle perdón a mi padre rico, tendría tanto como él y no sería un miserable peón que observa a la vecina de sus patrones. Pero mientras me decido y lo pienso bien para volver, seguiré admirando a esa mujer, la despampanante musa ajena que con su belleza me motiva a quedarme sólo para seguir mirándola, tan radiante, hermosa y feliz. (realismo mágico)

Edgar Brito Linares

Candia Arredondo Valeria Realismo Magico

Una muerte inesperada
Todo trasciende pero la casa sigue igual desde ese día,  es como si nuestro reloj se detuviera o como si un minuto pasara como una hora; en fin para que me entiendan tiene que saber que paso…
Todo comenzó cuando nos preparábamos para hacer el altar de muertos pues ahora si teníamos que conseguir todo para antes de noviembre, el fin de semana antes de día de muertos fuimos al mercado a conseguir todo; mi madre mi hermanito y yo, decidimos ir a buscar  todo, mi padre se quedó en coche a esperarnos. Cuando pasamos por un puesto de limpias, amarres y esas cosas la señora llamo a mi madre por su nombre a lo cual rápidamente volteo y le dijo: -Raquel: vienen días difíciles pero los podrás superar te doy esta vela y tenga este morral le servirá de amuleto. Mi madre lo tomo tanto interés solo tomo las cosas y nos fuimos con mi padre. Justo cuando acomodábamos las cosas en la cajuela mi padre recibió una llamada no dijo absolutamente nada solo hizo un ademan para que avanzáramos rápido mi madre le pregunto qué pasaba pues iba muy rápido a la casa mi padre no vio el semáforo y se pasó el alto…
Un carro rojo se impactó con nosotros… perdí el conocimiento solo mi sentido auditivo me ayudaba a saber qué pasaba pues escuche la sirenas de ambulancias y patrullas, los gritos del señor y mi padre y el llanto de mi madre y bruno. Los paramédicos decían que tenía uno huesos rotos pero lo peligroso era la hemorragia que tenía en la cabeza de pronto sentí como si vejara en nubes y dormí un rato…
De pronto otra vez mi sentido se activó y ahora estaba todas adolorida, además hablando con dando un informe de mi sentía que había muchas personas pero no podía ver me tocaban sentía como si tuviera tubos algo así pues era incomodo de pronto todos salieron después de un rato escuche a mi madre decir: -nena todo saldrá bien te dejo la vela y este amuleto sé que mejoraras y despertaras…
Creo que así dure como 2 días una noche desperté pero no había nadie solo las flores y a lo que mi madre dijo muy dentro sentía que debía dejar un recado pero no encontré nada y recordé ese morral de amuleto que me dejo lo abrí y era un lápiz con papeles arrugados le pues a mi madre: gracias nena todo saldrá bien saludos a papa y bruno los amo descansare hoy, mañana será otro día…
Hoy Salí del hospital raro pues nadie estaba esperándome sé que es fin de semana día de muertos veo a la gente pero ellos no; es como si fuera trasparente y no existiera pero lo que quiero es llegar a casa abrazar a mi familia y acomodarme en mi camita dormir ahí es como disfrutar de las nubes y algodones de azúcar, los camiones no se paran así que mejor iré caminando así disfruto de todos los altares que hay en  la ciudad no queda lejos el chiste es llega a casa…
De pronto veo que en mi casa están las puertas abiertas mama hizo el altar más grande que los años pasados hule rico si hay cosas que me gustan demasiado un gran plato de pozole mmm, mi jugo de naranja haha fresco, las fresas con crema que rico y claro mi chocolate favorito que raro son muchas cosas que me gustan; de pronto veo que papa trae un gran cuadro le hablo pero es como si no me escuchara, bruno viene de tras trae la vela que le dieron a mi mama, la que estaba en el hospital, él me ve pero no dice nada solo ríe; al final viene mi madre con el morral y se ve triste les pregunte que pasaba pero es como si no escucharan…
Vi que todo lo pusieron en el altar y se pusieron de frente cuando volteé a ponerme como ellos vi que decía: para mi nena Diana con una foto de mis 15 años solté el vaso y solo escuche que mi madre decía: - siento que está aquí  a ella le gustaba mucho hacer el altar…
Hoy estoy en casa pero no presente, vivo en ella pero no estoy dentro, mis padres lloran menos que antes, bruno si me ve pero me han dicho que solo por un tiempo sé que estoy muerta pero no lo quiero aceptar. Vivo en el con ellos pero en otra plataforma. Solo sé que ya no siento dolor  ese día nos marcó la vida a todos nadie sabía pero ella sí...


Candia Arredondo Valeria Subrrealismo

El reloj de arena
Todo comienza en un cuarto donde el tiempo se detiene para ser escuchados, en la habitación solo se encuentran 2 personas; Emilio y Mauricio su entorno es un poco confortable pues están rodeados de un color verde, 2 sillones de color café muy cómodos, una silla grande con respaldo, 3 libreros; donde se notan fotografías de Emilio, figuras de porcelana, carritos  miniatura  de colección y muchos libros, también hay una mesa en un costado con una lámpara de neón; donde Emilio pones sus cosas personales, y una mesa de centro con una gran reloj de arena el cual le fascina a Mauricio.
Emilio toma asiento en la silla habré su cuaderno apunta la fecha, el nombre completo de Mauricio y algunos otros datos, le dice a Laura: -Que pase Mauricio por favor y que nadie interrumpa gracias; en tan solo un instante aparece Mauricio  y se recuesta en el sofá, se pone cómodo y comienzan…  
-Hola Mauricio; ¿cómo te ha ido en la semana?: Mauricio tarda en contestar pues observa con atención que ha comenzado a caer la arena del reloj. –Estoy que es lo que cuenta… pero sabes volví a viajar a la luna, tarde en llegar pero al fin llegue. Él ríe un poco pero prosigue…
-¿A que fuiste Mauricio?; Mauricio se ríe sarcásticamente; -pues a lo de siempre a visitar a Anubis mi gran amigo. – ¿Cuenta me de él Mauricio? Pronto Mauricio se sentó y miro los ojos de Emilio; -Pero por supuesto, mira te cuento al Anubis lo conocí en otro viaje que hice a  un rio muy famoso si a creo que se llama el Nilo, pero en fin yo estaba buscando unas estrellas muy brillante para jamás perderme y saber siempre a donde ir. En esta gran búsqueda me encontré con  Hermes el muy amables me dijo que en el rio había una tienda flotante pues hay podía encontrar cualquier cosa que yo necesitara y que en caso de no tenerla como quiera las conseguían, muy desconcertado lo mire y dije –está usted seguro que encontrare mis estrellas brillantes y él solo respondió  –vaya y compruebe. Y su mano apuntaba hacia el norte y observe y muy poco distinguí unas figuras, al volver la mirada el sr ya se había esfumado. Pero en mi ser sentía que ahí encontraría algo interesante. Me dirigía al lugar que me  dijeron  pero necesitaba mis zapatos flotadores para no hundirme los cuales busque en mi mochila, al fin de un buen rato los encontré y me los puse de inmediato. A sí que emprendí mi camino por el rio; en el trayecto pude ver lo maravilloso que es el rio pude ver sin mojarme a las ballenas, medusas, tiburones y uno que otro caballito de mar de unos colores llamativo, sin darme cuenta ya estaba frente a una carpa en medio del rio la carpa lucia muy sucia y muy pequeña pero resistente. Comencé a buscar la entrada cuando de pronto vi un gran título que decía  “¿Qué buscas?” y una abertura que no tarde en abrirla, así que mi primera impresión fue decir –No inventes; pues el lugar era grandísimo no alcanzaba a ver el fin, así que me puse a caminar por alrededor. Vi demasiados artículos desde una silla hasta una galaxia, no contaba con mucho dinero así que me puse a buscar mis estrellas. Había tanta gente que no sabía quién me podía atender ni mucho menos cuanto me iba a cobrar. En el camino observaba que las personas hacia un tipo trueque o cambalache así que deduje que nada se vendía. Vi que unos hombres de aspecto árabe les cambiaban una cama ajustable -puedes creer la puedes llevar en un bolsillo y cuando se arma caven más de 6 personas; ok bueno. La cambiaron por una combi de llavero que se hacía grande a unos jipis. Conforme avanzaba vi que había unos televisores gigantes en la parte de arriba con las palabras de objetos que se pintaban de verde y rojo trate de comprender pero mejor recurrí a una ventanilla que decía “informes aquí”. Cuando toque la campanita salió una linda joven de ojos azules cabello azul y un trajecito azul y me dijo: -Hola Mauricio bienvenido te voy a explicar cómo funciona esto para que puedas encontrar tus estrellas; yo me quedé sorprendido pues jamás la había visto a esa linda joven pero aparecer ella sabía de mí. Me comenzó a explicas y me dijo  en las pantallas aparecen los objetos que tu deseas o quieres cambiar; mira el verde quiere decir que tu estas buscando ese objeto y si es rojo quiere decir que tu quieres cambiar ese objeto, además debajo de cada pantalla hay una computadora donde introduces el nombre del objeto lo pones del color deseado y lo mandas a las pantallas con tu nombre; si alguien lo desea o lo tiene va a la computadora y te manda un mensaje con su información a tu celular y así puedes comunicarte con la persona indicada. Ya con esta información me dirigí a una computadora, busque la que tenía menos gente para avanzar más rápido, encontré una donde solo había 3 persona, así que me forme ahí, tarde poco hice trampa.
Emilio interrumpió a Mauricio, -Espera ¿tu hiciste trampa?, ¿Cómo?, ¿Por qué?... En eso fueron interrumpidos por una llamada de Jimena; la esposa de Emilio, quien pronto respondió voltea y dice a Mauricio, -espera un momento ahora vuelvo, solo se dirigió a una ventana la abrió y contesto. Mientras Emilio respondía su llamada Mauricio se sentó en el suelo y observo detenidamente el reloj de arena un poco viejo era de madera oscura, un cristal ya poco opaco pero la arena parecía nueva. Mauricio estaba muy atento quería tocarlo pero no se animaba, de pronto no resistió y lo toco; en eso Emilio termino de llamar y cuando iba a cerrar la ventana checo el reloj de su células y ya habían pasado 45 minutos desde que comenzó a hablar con Mauricio y además justo antes de cerrar la ventana noto que un carro se paró en frete, los pájaros dejaron de cantar, el viento no se sitio más, pero solo pensó que era coincidencia y por fin cerro la ventano cundo se volteó para seguir la chala se dio cuenta que Mauricio toco el reloj  y que al verlo pronto se levantó del suelo y se sentó en el sofá y dijo –en que estábamos… por lo tanto Emilio se sentó y tomo su libreta y le dijo –ok,¿ me vas a decir como hiciste trampa? Mauricio observo un ínstate el reloj pero de inmediato volvió la mirada a Emilio y respondió; -si hice trampa  te explico mira yo tenía un aparato muy valioso que me ayudaba a adelantar o  atrasar mi tiempo, así que lo puse en práctica  y aceleré el tiempo para que las 3 personas avanzarán más rápido y a si no tardarme y eso fue todo lo que hice.
Emilio le dijo: –está bien prosigue ¿conseguiste lo que buscabas? Mauricio tardo un poco pero regreso a relatar cómo es que conoció a Anubis, -claro pues mira ya cuando llegué a  las computadora puse mi nombre y el objeto que eran las estrellas acomode el color verde  y luego apareció en las pantallas en lo que esperaba me puse a dar la vuelta por el lugar observe diversos objetos una mesa ya vieja pero parlanchina, un collar del futuro, un oso termina, etc. Cuando de pronto en mi celular llego un mensaje con la información de Anubis me dirigí a una sala especial pues me decía que las estrellas eran importantes  cuando llegue al lugar vi  que Anubis era muy serio tenía un aspecto de sabiduría y me dijo: -hola Mauricio tengo 12 estrellas que te pueden ayudar pues cada una la puedes usar 5 veces para tu uso personal o bien la puedes regalar. Yo estaba sorprendido pues no esperaba tanto cuando de pronto le dije:                             -cuanto me va a costar. A lo que él respondió; -yo sé que tú tienes un objeto muy preciado con el puedes dar  a cambio de las estrellas. Un poco asombrado y desconcertado me quede pensado por lo que deducir que quería el tiempo de mi vida antes de poder decir una palabra Anubis me contesto. –Eso es lo que quiero, sé que va hacer difícil para ti pero todo tiene un sacrificio que tendrá una gran recompensa pues te diré donde puedes conseguir más estrellas. Yo sin decir nada pensé y recode como es que obtuve ese objeto y le pregunte a Anubis. -¿Lo cuidaras?, ¿podre verlo algunas veces? Antes de terminar me interrumpió y me dijo; -sé que solo funciona contigo pero así yo tendré control sobre ti y además en algún momento de tu vida tendrás contacto con él aunque otra persona lo tenga. A lo cual accedí y le di mi reloj…
Emilio interrumpió; -¿un reloj? A lo cual Mauricio respondió -si pero ahorita te cuento va deja,  termino de contarte de Anubis. Emilio solo movió su cara y Mauricio continuó- después que hicimos el cambio me dijo -sé que seremos buenos amigos cuando pueda  te visitare pero interrumpí y le dije;  -pero como sabes dónde estaré  y el solo me dijo: - no te preocupes por medio de tu reloj lo hare y podremos ir a muchos lado y solo un  instante todo quedo en silencio…
-Dime ¿A si conociste a Anubis verdad? Y ¿Qué fueron a hacer a la luna? Lo cual Mauricio volvió a sonreír y dijo: -Por más provisiones. -¿Provisiones?  -Si Emilio más estrellas pues te explico en la luna hay un árbol color blanco donde florecen estrellas de plata muy brillante son las que me trasportan a donde quiero sin perderme además es donde puedo charlas con Anubis y me cuente de mi tiempo y anécdotas de nuestros viajes algunos hacemos justos y otros solos.
-Pero dime Mauricio ¿Puedes ver tu reloj? A lo cual miro fijamente a los ojos y le dijo a Emilio:   -te voy a decir pero que esto quede entre nosotros no lo apuntes en tu libreta va. Emilio cerro su cuaderno puso atención en las palabras de Mauricio. -Ese reloj nació conmigo, ha estado en todo momento de mi vida hasta que se lo di a Anubis, él en un viaje conoció a Humberto un psicólogo y filósofo en sus tiempos libre él se dedicaba a viajar pues ya no le interesaba su trabajó como antes él también fue a la carpa pero nadie le creía. En ese instante Emilio se pasmo y recordó a su abuelo que gracias a él, Emilio ejerció su profesión. Mauricio se para y comenzó a caminar por la habitación y sigue contando: -Anubis me dijo que Humberto tenía una linda familia pero que últimamente no lo han tomado enserió y que decidió emprender distintos viajes lo único que le importaba era su nieto pues era el único varón y llevaba su nombre. Emilio no tardo en interrumpir a Mauricio con otra pregunta ¿ese hombre se llamaba Humberto Emilio verdad? Mauricio miro una foto de Emilio y le respondió: - si creo que ya sabes de quien hablo pero deja continuo él es un hombre muy sabio y siempre quiso más tiempo para ver crees a su nieto sé que es difícil pero él te ama demasiado pues te gustaba escuchar de niño sus historias de sus viajes. Emilio desconcertado soltó una lagrima y Mauricio dijo -con Anubis no se juega pero cada quien decide lo que quiere. Tu abuelo le cambió su vida por mi reloj de tiempo un reloj de arena color café oscuro, de cristal opaco pero de arena que parece nueva,  él lo invirtió para estar contigo sé que es difícil pero valió la pena. Pues es tu ejemplo de vida tú motor para seguir adelante y además seguiste su ejemplo.
Emilio desconcertado se quedó observando el reloj  de arena que tenía en la mesa de centro, corrieron varias lágrimas de su rostro  y pensó y le dijo a Mauricio: solo he llevado 2 sesiones contigo en este psiquiátrico sé que llevas años aquí por lo que no me conocías pero ciento que me conoces desde hace mucho este reloj fue la única herencia que me dejo, recuerdo me contaba sus historias de viaje a el rio Nilo ahora comprendo lo de Anubis pues él me dijo que se lo había cambiado por la vida que más tarde comprendería todo es difícil para mí pero lo comprendo todo -¿pero Mauricio tu conociste a mi abuelo?  Lo que respondió –No Anubis me conto su historia sé qué hace poco murió de un derrame cerebral que sus últimos día lo juzgaban loco como a mí fue difícil para el pero sabía que tu Emilio muy dentro de tu ser creías en él.
Emilio después de llorar un rato limpio su rostro y le dijo a Mauricio: -Gracias por todo me has hecho recordar y saber que mi abuelo era el mejor si quieres te regalo el reloj  a lo que Mauricio interrumpió y dijo -jamás lo aceptaría  pues sé que aunque es mi tiempo para ti es más preciado además Anubis me dijo que lo podría ver y siempre estaría bien y para mi es más que suficiente.
Emilio abrió su cuaderno he hiso una anotación “Mauricio ha mejorado en esta sesión las crisis que ha tiene son por su medicamento les recomiendo que le disminuyan la dosis estará en observación mía pues el cambio de psiquiatra le afectaría más por favor dejen entrar al área de biblioteca pues creo que el escribir o leer le hará una mejoría notablemente”    
Antes de terminar Mauricio le entrego un sobre a Emilio y le dijo: -dependerá de ti dale  un buen uso creo que te servirá pero no lo habrás aquí GRACIAS. Emilio acepto y antes de dejarlo ir Mauricio toco de nuevo el reloj y dijo ahora sí. Emilio escucho un motor arrancar, los pajaritos cantar y la ventana se abrió con el viento. Mauricio se despidió y le dio un abrazo abrió la puerta y le dijo a Laura  –hasta pronto.
Emilio recogió sus cosas y Laura le dijo: -Dr. Ahora solo duro con Mauricio 45 minutos…a lo que Emilio dijo no fue más o no, un poco desconcertado por el tiempo dedujo que a lo mejor fue el reloj rio y le dijo a Laura: - Pareció como se fueran horas me voy nos vemos mañana. Al subir a su coche puso su maletín atrás y al buscar las llaves vio el sobre que Mauricio le dio se subió y abrir el sobre encontró una nota que decía: “gracias por todo no sé cómo agradecerte así que te mando esto sé que tu sabrás como usarlo  tienes 5 oportunidades” Emilio se sorprendió pues al terminar de leer metió la mano al sobre y encontró una estrella de plata.

II
Emilio admiro por un tiempo la magnífica y brillante estrella, por su mente pasaron tantas cosas pero al final mejor guardo la estrella en el sobre y se dirigió a su casa; puso un poco de música instrumental y comenzó a manejar, en su trayecto recordó una frase que le decía su abuelo     “somos lo que queremos saber… ¿y acaso sabemos lo que somos?” Emilio pensó tanto que el trayecto paso tan rápido, pues ya estaba a una cuadra de su casa. Cuando llego se percató que aún Jimena no llegaba de recoger a los niños de la escuela por lo que aprovecho para analizar la estrella pues tenía diferentes símbolos y rupturas; era interesante pero a la vez incierta.
 Emilio se dirigió al estudio donde había libros, recuerdos, una computadora y por supuesto fotografías preciadas; fue directamente a prender la computadora se distrajo un poco pues vio una foto donde sale con su abuelo y donde por primera vez vio el reloj de arena; vio detenidamente la foto cuando de pronto al tomarla y analizarla noto que en la mesa donde él está sentado con el reloj en sus manos justo a un costado estaba el libro con una estrella muy parecida a la que le regalo Mauricio pronto intento recordar donde estaba ese libro y dejo a un lado la computadora que ya estaba prendida. De pronto recordó que en el estante del 2 piso del estudio tenia los libros que le gustaba ver a su abuelo, pronto subió y comenzó a buscar el libro pero par más intento que hacia no lo encontraba de pronto escucho la puerta y enseguida escucho la voz de Jimena que decía –Ya llegamos, traje comida además una sorpresa. Emilio se espantó pues estaba tan concentrado buscando el libro el solo respondió: -Si amor, está bien. Por lo que el siguió buscando ese libro. Ya casi cuando se daba por vencido tomo asiento en la silla donde su abuelo leía antes y ahora él y cerró los ojos y pensó en ese día que él estaba jugando con un carrito y su abuelo llego a su casa gritando -ya llegue volví a ver a Anubis y lo convencí. A lo que mi abuela respondía –Hay viejo de nuevo con tus locuras creo que la edad te está afectando, anda mejor ve por tu nieto y lávense las manos para cenar. Mi abuelo un poco desilusionado corrió a buscarme y me sorprendió pues llego con el reloj de arena y libros se sentó en la silla y a mí en la mesa y comenzó a contarme que gracias al reloj podría estar más tiempo conmigo que le perteneció o era de un tal Mauricio  pero que eso no importaba ahora que después entendería pues quien se lo dio fue su amigo Anubis en cuanto entro mi madre y tomo la foto ya que le gustaba guardar momentos en ellas, después  tome un libro y como aún no leía muy bien le pregunte de que era y me dijo: -cuando tú seas grande lo necesitaras Anubis me lo regalo no entiendo muy bien pero creo es de Cábala; a lo cual lo mire y tenía una estrella como la que me regalo Mauricio. De pronto se calló un libro del estante y eso irrumpió los pensamientos de Emilio además su hijo entró al estudio y le dijo –papa, mama está llamándote desde hace rato que la comida ya está en la mesa. Fernando su hijo recogió el libro y le dijo: que estrella tan rara ten papa se te callo.
Emilio tomo el libro y observó que la estrella era la misma que le regalo Mauricio, cuando llego a la mesa Jimena le dijo: -Vamos a comer no a leer. Por lo que Emilio puso el libro en el sofá y se puso a comer  cuando terminaron como siempre se pusieron a platicar como  les fue en el día para después; Jimena limpiar la mesa y los niños hacer su tarea.
Emilio tomo el libro y se dirigió al estudio cuando Jimena le pregunto - que tienes  pues te  he notado disperso acaso no te gusta ir al psiquiátrico pues mejor cámbiate; antes de terminar Emilio interrumpió y le dijo –jamás y menos ahora creo que mi trabajo está tomando sabor o como diaria mi abuelo estoy encontrando mi significado así que estoy bien ha y además tengo que leer. A lo que Jimena solo contesto: -no tardes mucho recuerda que hay que checar la tarea de los niños además te tengo una sorpresa. Emilio solo movió la cara y siguió su camino.
Ya en el estudio fue al estante donde se encontraba el libro y trato de convencerse de como era posible que se callera por más que trato de buscar una respuesta lógica no encontró nada. En fin se sentó y se dispuso a ver el libro como título tenía: “tu propia realidad según la sabiduría de la cabalá” el no comprendió pues estaba más atento a la  estrella  ya que, la estrella tenía 48 símbolos dentro y fuera de ella.
Con el regalo en la mano derecha y el libro en la otra estaba impresionado pues eran idénticas guardó la estrella en su bolsillo, pronto se dispuso a leer el libro; cuando lo abrió sintió en él una sensación necesaria de respuesta y explicaciones fue algo extraño pues la sensación se quedó y apodero de él, al momento no le tomo mucha importancia pues le interesaba saber del libro. Lo ojeo y veía que todo estaba en blanco; bueno casi las primeras hojas citaba una explicación por lo que decía:
Emilio: con este libro podrás encontrar tu propio ser, el significado de lo que eres y por supuesto responder a todas tus preguntas siempre recuerda “somos lo que queremos saber… ¿y acaso sabemos lo que somos?” , la cabalá te ayudará pues tienes el don, Anubis me lo dijo. Mucho éxito en la aventura y espero que respondas tus dudas un beso y a brazo de tu abuelo.
De pronto irrumpió la voy de Jimena que le dijo: -amor baja vamos a revisar la tarea. Emilio cerró el libro pero parecía aún estar desconcertado más de cómo había comenzado, se dirigió a la sala y les dijo: -ya terminaron la tarea a ver si es cierto he y rio un poco. Camila le dio su tarea y el la vio y dijo muy bien has mejorado en matemáticas ahora lee un poco y después jugamos Camila dijo: ya termine mi libro más tarde iré al estudio para que me ayudes a escoger un libro nuevo. Emilio muy feliz le dio un beso en la frente y Jimena le dijo: -ahora si está el Emilio que yo conozco  y rio; Emilio la interrumpió y le contesto: -Creme después de hoy Emilio estará dispuesto al cambio y al saber, los dos rieron y los niños les dijeron: -ya mama cual es la sorpresa, a lo cual ella les pidió de favor que cerraran los ojos y confiaran en ella. Todos le hicieron caso y la mama los llevo una habitación en el 2 piso cuando estaban ya dentro  les dijo que ya podía abrirlos: la habitación aún no estaba pintada pero lo que atrajo todas las miradas fue un cuna hecha a mano de madera obscura con acabados en forma de accesorios de bebe. Los niños aún no comprendían  pero Emilio sí; pronto abrazo y  beso a Jimena y tomo su vientre y dijo: bienvenido a la familia y les explico a Camila y Fernando que tendrían un hermanito o tal vez dos como ellos pues eran cuates después de platicar un rato se dirigieron a dormir pues con la sorpresa se había hecho tarde.
Emilio tardo un poco en dormir pero cuando lo logro su sueño fue algo extraño pues estaba el corriendo en un lugar  obscuro con luces brillantes no había un camino solo corría de pronto a lo lejos pudo observar una puerta antigua con manijas en forma de mano como para tocar  intento abrirla pero no podía de pronto detrás de él se empezaron a formar constelaciones solo se veían los grupos pero no se distinguían que figura tenían de pronto cayo al abismo y eso lo despertó al fijarse en el reloj  ya era hora de levantarse Jimena ya estaba levantada  pues estaba despertando a los niños de pronto entro a la habitación y le dijo a Emilio: dormiste como tronco, e solo rio y se fue a bañar se arregló y fue al estudio por su maletín metió su cuaderno la estrella y el libro pues quería ver a Mauricio se despidió de Jimena y le dijo que se cuidara y que marcara cualquier cosa , llevo a los niños para la escuela y él se dirigió al trabajo.
Cuando llego al psiquiátrico saludo al guardia de la entrada lo reviso y le dio su pase. Después se dirigió a su consultorio, Laura ya le tenía hay a los pacientes del día. Emilio se apresuró para atenderlos  solo eran dos pues quería ver a Mauricio, tras pasar 3 horas por fin terminó y llamo a Laura: -Voy a salir al jardín quiero que hay lleven a Mauricio, Laura un poco desconcertada le dijo: -pero doctor la última vez que hicieron eso  Mauricio tuvo crisis Emilio interrumpió y dijo no le estoy preguntando llévelo lo espero en el jardín. Emilio tomo su maletín y salió al jardín. Laura llamo a un enfermero para que lo llevara  con el doctor.
En el jardín había unas mesas a lo cual Emilio se sentó saco su cuaderno y anoto la fecha y datos de Mauricio y puso 3era sesión cuando de pronto apareció Mauricio con aspecto cansado –Mauricio ¿Qué tienes? A lo que residió: -estoy un poco cansado ya no soy el de antes no aguanto mucho pues me desvele. –Y ¿eso por qué? Mauricio; -pes ayer vino a visitarme Anubis y platicamos de tu sueño. Emilio cerró su cuaderno y le dijo: Por qué Anubis no vino conmigo. -Mira Emilio dijo que entre nosotros iba pasar un cambia que antes de ello no podía venir a conocerte pero que te mandaba este mensaje me conto tu sueño y me dijo como explicártelo mira el lugar oscuro con luces brillantes es el universo, la puerta es tu ser, es decir,  tú mismo las constelaciones son tus dudas o pregunta que tienes que hacerte  pero tu caíste al vacío porque a un no sabes quién eres   pero con el libro que le dio a tu abuelo lo sabrás…
Mauricio le pidió que ahí dejara la sesión que estaba agotado pues el también había tenido un sueño raro y quería descansar un poco antes de ir con Anubis. Emilio llamo al enfermero para que llevara a Mauricio a su habitación  cuando Laura le dijo que el director quería hablar con el Emilio hizo unos apuntes y se dirijo a la dirección, cuando llego paso al instante  al entra vio que había demasiadas fotos una le llamo la atención era su abuelo saludando al director pronto se sentó y charlaron sobre Mauricio pues era sorprendente los cambios que había logrado con el que un doctor nunca había durado ni una sesión y con el ya lleva 3  sorprendente pues tampoco había entrado en crisis pues diario tenían que sedarlo para tenerlo controlado y le conto que su abuelo le paso lo mismo con un paciente pero pues le agradeció y dijo que Mauricio había iniciado a escribí que aún no sabía pero pues bueno   Emilio se dirigió a su casa pues quería checar el libro.
Cuando llego a casa aún era  temprano así que se dirigió al estudio a leer  tomo el libro del maletín y sito la hoja donde se quedó venia una explicación de lo que es cabalá:
La Cabalá no es misticismo, es una ciencia.  Es una manera de conectarse directamente con eventos que nos parecen mágicos e insondables porque, en nuestro actual estado de conciencia, no entendemos cómo funcionan.
De acuerdo a la sabiduría de la Cabalá, la realidad consiste de dos fuerzas, o cualidades: el deseo de recibir y el deseo por otorgar, también conocida como el Creador. La sabiduría de la Cabalá es una herramienta científica para el estudio de estas dos fuerzas que son el fundamento de todo a nuestro alrededor.
La Cabalá posee el mapa o el conocimiento sobre estas fuerzas ocultas; la forma en que están estructuradas y la leyes mediante las cuales nos influyen. Nos enseña cómo desarrollar un sentido especial para percibir estas fuerzas y, finalmente, descubrir su único propósito: conducirnos a la revelación del Creador mientras vivimos en este mundo.
Y al final decía: Emilio es hora de trazar tu camino respondiendo preguntas con tu don y sentido aprovéchalo muy pronto me conocerás: Anubis como un consejo comienza de lo más simple eso te ayudara para lo más difíciles momento de escribir tus historias.
Esta era la clave pues Emilio tenía que ver con los ojos del alma para poder comprender  la vida; el comenzó por tratar a Mauricio como un amigo y no como enfermo mental pues así la respuesta positiva. Eso decían era tener el don fue así como Emilio comenzó a ser más sabio con estudios, preparación y sentimiento.
Con el paso de los meses Mauricio progreso notablemente ya podía entablar una conversación sin crisis  gracias al apoyo de su psiquiatra Emilio por su parte, Emilio disfrutaba cada día con sus hijos y esposa y claro él bebe de ya casi 7 meses en el vientre de Jimena.
A veces Emilio tomaba asiento en la silla del estudio y pensaba cómo estará elaborado mi destino por que Dios me puso en el camino  a Mauricio que le habrá pasado por que estará hay y el mismo contestaba será que con el paso del tiempo voy  trazando y construyendo mi propio camino , y Dios puso en mi camino a Mauricio para poder crecer como ser humano y aprender de el a lo mejor  Mauricio no pudo manejar su destino y altero su tiempo por eso entro en crisis en fin todo con ayuda de ciencia, la astrología y el sentido tendremos más respuestas. El llevaba anotaciones  el libro cundo de pronto recordó la frase que siempre decía su abuelo “somos lo que queremos saber… ¿y acaso sabemos lo que somos?” por lo cual se dispuso ha escribir sobre el mismo:
“¿soy lo que quiero saber?, si soy un hombre que sabe aprender, sabe acertar el cambió sabe  comprender mi existencia comprender por qué me sucede lo que me pasa, afrontar mis actos con sus consecuencias ser responsable con lo que pienso digo y ago.  Claro soy yo Emilio. ¿Y acaso se lo que soy?  Si soy Emilio un Psiquiatra y filósofo que mi principal objetivó es el deseo de otorgar para el deseo de recibir, las dos fuerzas de cabalá esto me ayuda para poder comprender que cada ser humano tiene su propio universo con sus constelaciones como duda o preguntas y una puerta que solo nosotros podremos abrir con ayuda de nuestro ser y modo de repuesta así que –abuelo gracia ahora entiendo tu frase “somos lo que queremos saber… ¿y acaso sabemos lo que somos?”
Al terminar de escribir dio vuelta a la página y se percató que había una anotación esta decía: Querido Emilio lo has logrado sabía que llegarías a tu propio ser me siento muy orgulloso de ti ahora sé que mi muerte no fue en vano pues todo el tiempo gracias al reloj pude dejarte algo más de herencia disfruta tu nueva etapa y sabes todo lo que pasa es por algo siempre hay vida y muerte pero hay que buscar su significado su sentido y su respuesta animo sé que podrás entender  además llego la ora de conocer a Anubis el cambio en ti y Mauricio está a punto de realizarse estamos en contacto…
En ese instante sonó el celular y teléfono de casa Camila contesto el de casa y el su celular en el celular le marcaban de su trabajo pues Mauricio tubo una crisis y estaba grave y el de su casa avisaban que Jimena había entrado en labor de parto Emilio se sintió dividido y no supo que hacer pues Mauricio estaba muy grave y por otro lado su hijo iba nacer se dirigió rumbo al psiquiátrico a ver a Mauricio cuando llego se dirigió a la habitación y dijo: -Que tienes que sucedo todo iba bien a lo que Mauricio respondió: -llego mi hora ve con Jimena a ver tu bebe no te preocupes estaré mejor. Emilio desconcertado se fui al hospital para conocer  a su hijo las enfermeras le dijeron que para estaba en labor de parto se puso el traje y se metió a quirófano el tenia las emociones encontradas pues por un lado feliz por la nueva vida de su hijo y por otro Mauricio que estaba desahuciado cuando dé  a las 4:00 pm pronto vio a su bebe un varón y sintió algo raro pues era una sensación extraña que no le permitía ser feliz poco a poco se fue borrando la cesación pues al ver a su hijo y su hermosa sonrisa con los ojos como si ya lo conociera en eso la enfermera le dijo: -alguien lo busca afuera deme al bebe lo llevare con la mama. Emilio se fui a la sal de espera cuando de pronto vi a un gran hombre con aspecto de sabiduría muy serio y le dijo: -felicidades Emilio eres uno de nosotros y tu bebe también tomo este pequeño obsequio para tu hijo y estas cartas para ti de Mauricio; recuerda para una vida hay una muerte a lo lejos pudo ver a Mauricio con mejor semblante pero solo le sonrió Anubis le dijo: si sabes quién soy, es hora de sabes qué hacer con tu estrella me voy. Estamos en contacto…
Emilio ya más relajado fue al psiquiátrico y su sorpresa fue que a las 4:00 pm murió Mauricio y que antes tuvo una visita a la cual le entrego unas cosa pero bueno sé que estos meses fueron magníficos para el Emilio sorprendido lloro un poco y recordó el regalo de Anubis se dirigió a su casa para ver a su bebe en el carro tenía el regalo y las cartas cuando llego a su casa fue al cuarto del bebe y se sentó en la mecedera y abrió el regalo su sorpresa fue que era un reloj de arena nuevo…